¿Cuál es la diferencia entre celos y celotipia?

Cuando una persona llega a consulta preguntando acerca de si sus celos son naturales nosotros podemos decir que sí. Sin embargo, los celos que controlan al otro es celotipia. Los seres humanos por sus propios miedos proyecta en el otro su desconfianza y hace responsable al otro de su propia desconfianza en el amor que le tienen. No se puede sentir desconfianza en el amor que le profesa otra persona si no tienes amor por tí mismo. Si una persona se valora es imposible que piense que otra persona va a buscar a alguien más. También si una persona se valora no va a pensar en el miedo que tiene a perder a alguien, pues sabe, que puede vivir consigo mismo.

La celotipia es un estado también de dependencia. Una persona que busca la felicidad en el otro es infeliz consigo mismo y una persona que es infeliz consigo mismo tiene miedo a perder a otra persona. A la vez, una persona celotípica es una persona que se hace dominante a través de la victimización y el ataque al otro. La celotipia lleva al dominio del otro para que satisfaga su inseguridad. Sin embargo, dado que el carácter de la enfermedad es la inseguridad cualquier cosa puede ser motivo de celos.

Muchas veces las personas ya tienen sometida a la persona con la que viven y a pesar de ello, buscan algún pretexto para discutir. Una palabra mal escuchada, una sonrisa en un lugar equivocado puede generar que la persona distorsione la realidad y vea algo que su ser necesita: pelear o discutir.

El celotípico al tener sometida a la persona no se siente satisfecho, busca tener algo que refuerce su malestar y si la realidad no se lo proporciona tiende a inventarlo desde su pensamiento y percepción.

¿Cómo controlar los celos?

Los celos son sentidos como una traición hacia sí mismo por la persona que lo vive, y lo que no tolera es que su ser haya sido traicionado. Pero la traición no es cierta. El ser humano busca que el amor de su vida sea correspondido sin embargo, no es una necesidad, es una búsqueda. Muchas veces se quisiera que la búsqueda terminara pero el amor es un juego que se vive día a día, no es algo completo, es algo en constante construcción.

Cuando una persona pide amor incondicional está pidiendo a un Dios, no a un ser humano. En contra de todo lo que se piense, dar amor no es innato, es algo que aprendemos a dar, esto significa que las personas brindan amor como han sido enseñadas a darlo, por su cultura, su ambiente familiar, social o unas simples vivencias personales con otra persona.

Si nosotros pensamos de manera lógica los celos son una petición de amor incondicional. Una petición que ningún ser humano es capaz de dar sin otorgar bajo su consentimiento. A diferencia de Dios (que según las creencias religiosas es un ser que ama al ser humano sin importar su condición), el ser humano es voluble en sus emociones y por ello, el amor que podía sentir puede moverse fácilmente. 

Evitar que una persona se enamore o se desenamore no es reelevante desde éste punto de vista, puesto que la persona lo hace sin pedir autorización, es su mente la que va a ser que algo le parezca sumamente agradable o desagradable, bello o feo. Si entendemos ésto, entonces sabremos que el amor es relativo, no hay una muestra de amor específico y no hay un amor que sea controlable, depende de la persona.

El error de un celotípico es creer que hay una forma de amor que puede dominar. El amor es conforme a la persona, no conforme al puesto que ocupas, es decir, no porque tienes una pareja la pareja te tiene que amar.

Vamos a un principio fundamental en el ser humano: todo lo agradable se atrae, todo lo desagradable se repele. Entonces, desde éste punto de vista, si el amor es agradable se va a atraer, si es desagradable se va a evitar.

Si una persona celotípica practica el amor haciéndolo desagradable, entonces, es muy probable que lo que obtenga sea rechazo.

Ninguna persona le gusta que le corten la libertad y si el celotípico la corta significa que está causando desagrado. Toda relación que lleva a la limitación de la libertad lleva al fracaso. Entonces, ¿el celotípico que tiene que hacer si su fin último en sus acciones es la coartación de la libertad? Quedarse sólo o tener como pareja una persona dependiente. Si elige la primera opción es muy probable que sufra porque él en sí mismo es un dependiente del poder que ejerce sobre la otra persona, y por ende necesita quedarse sólo para aprender a tolerar su falta de dominio y desintoxicarse de sus pensamientos invasivos. (Ésto aún no termina, espera la siguiente entrega)

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