Aunque el tema de las ideas irracionales es algo común en el lenguaje público, no es algo que tenga que ver con la anormalidad del pensamiento. Las ideas irracionales son individuales y subjetivas desde un punto de vista terapéutico. Una idea irracional no es aquella que la sociedad no tolera, una idea irracional es algo que va en contra de la voluntad del sujeto, de sus metas de vida. Una persona que ya no quiere llorar y llora tiene en medio una idea irracional ya que está en contra de su propia meta. Las ideas irracionales, son aquellas que acaban con la felicidad del sujeto en tanto que llevan a la delimitación de sueños y anhelos, dejan al ser en contra de sí mismo, debido a ello, es primordial reconocerlas y atacarlas.

Agrresividad
El enojo es inherente al ser humano, que hagamos con él es lo que aprendemos.

La TREC es la terapia de las ideas irracionales, y no porque estimula la aparición de ellas, sino las ataca desde su absurdo origen contradictorio. La TREC define a las ideas irracionales como aquellas que van en contra de las metas del sujeto. ¿Acaso es posible que el sujeto vaya en contra de sí mismo? la primera verdad es que desde el plano consciente como inconsciente el ser humano muchas veces no se quiere y si va en contra de sí mismo, la segunda verdad es que tiene miedo a fallar y de cambiar a pesar de que no tolera lo que vive, y la tercera verdad es que también cuando tiene miedo a buscar la felicidad es cuando aparecen las ideas irracionales.

Una de las primeras cosas que hacen las ideas irracionales es mantenerse ocultas al plano de la consciencia, mantienen estancado al sujeto para obtener lo que desea. Las ideas irracionales están tan automatizadas en las personas que ni siquieran se dan cuenta de ellas, una persona que reacciona violentamente en la calle contra otro ser humano no está discutiendo con la otra persona, está peleando por liberarse de una idea que tiene en la cabeza y en el camino de su lucha está otro ser humano. Hay personas que pelean por la simple idea de que cree que el otro ser humano le está viendo la cara (una interpretación de la realidad que bien pudo haber sido distinta si la persona pensara de diferente forma la misma situación).

El ser humano que pelea, que transgrede, que insulta o incomoda está demostrando una forma de vida diferente al otro, estimulado por ideas que le fueron heredadas, transmitidas o aprendidas del medio o de su propia experiencia. No hay agresión sin idea, pues la idea de lo que se cree que está pasando es la que produce la agresión. Cuando una persona está molesta, lo está porque el mundo no es como él quisiera,.. puff, ¡como si se pudiera un control absoluto sobre las personas y el mundo!.

Burla
Las personas quieren imponer su mundo mental de diversas formas, una forma de imponer como se piensa a los demás es la burla.

Lo mismo sucede con el miedo, las personas que no se enfrentan a algo es porque dentro de sí se piensan como incapaces para lograrlo, ya sea por desconocimiento o por dolor que han pasado. No hay forma en la cual el ser humano pueda luchar enérgicamente con sus ideas y se sienta autocomplacido, pero si hay forma de entender un mundo sin tanto peso mental, en el cual uno puede vivir plenamente. El trabajo de las ideas que lo hacen sentirse mal consigo mismo es un trabajo constante, no es de una tarde, es una lucha en la cual el ser humano está dispuesto a enfrentarse a una realidad dolorosa construida por sí mismo.

El ser humano gracias a su creatividad se defiende, se quiere a sí mismo mantener dentro de un patrón cómodo que lo haga sentir pleno pero no lo logra porque dentro de ese patrón de comodidad hay un encierro de miedo. Como leí alguna vez en un buen libro de terapia cognitiva, el ser humano está nadando en lodo, en una piscina llena, y se preocupa más porque no le muevan el lodo que por salir de ella (no es exactamente la palabra lodo, sino el autor lo expresaba como mierda, literal, pero la sensibilidad de la palabra puede afectar a muchos en sus interpretaciones, así que dejémoslo con lodo).

Albert Ellis
Albert Ellis es el creador de la TREC (Terapia Racional Emotiva Conductual).

La terapia racional emotiva va hacia los cambios de pensamiento, ataca exactamente a la persona que se siente cómoda dentro del lodo, no porque él mismo la vea cómo mala, sino porque la persona que acude a él como paciente quiere salir del lodo pero tiene miedo que al salir se ahogue. Por eso la terapia Racional Emotiva y el terapeuta tiene que ser muy eficaz para disernir entre las ideas que mantienen al ser humano dentro de una ambivalencia de querer y no querer. Al mismo tiempo, creo yo, que tiene que tener la sutileza para hacer un buen rapport (un buen establecimiento de confianza) para que la persona que lo escucha no se sienta agredido, recuérdese que se tiene que debatir y atacar los pensamientos que le hacen daño, y ese ataque no se siente de lo más agradable. Curioso, termina de una contradición interna a una externa, en la cual el terapeuta tiene que fungir como guía para que finalmente la contradición termine en una dirección.

La TREC en la búsqueda de ayudar al paciente le mueve el lodo que lo rodea, pero buscando que el paciente vaya lo más lento y seguro posible hacia los escalones que le dan salida de la piscina. El lodo a su alrededor del paciente va a querer entrar en él y darle la razón de sus miedos, por ello es que hay que ser muy cuidadoso en las tareas que otorga al paciente el terapeuta, ya que lo debe mover, pero con la necesidad inherente de que el paciente no se ahogue con lo que siente (o está flotando a su alrededor), a continuación explico a que nos referimos con ésta pequeña metáfora.

Acusaciones
Recuérdese que cuando uno acusa o señala a otro, hay 3 dedos que señalan a uno mismo también como culpable.

El terapeuta racional emotivo puede hacer ver la irracionalidad de las ideas a una persona que discute, cuando le demuestra a esa persona que obtiene lo contrario a lo que pretende, es decir, imponer una razón. Lo que no sabe el violento es que la razón jamás va entrar con violencia, sin embargo, el violento eso cree porque también cree que la violencia lo hizo ser bueno, y lo hizo ser bueno, pero para ser violento también. El que discute, o se deprime busca no sentirse mal, sin embargo, termina obteniendo lo que estaba evitando: que las personas se distancien de él y no aprecien lo que dice o impone. Hasta para discutir hay que ser inteligente, hay que saber distinguir que la violencia no viene de fuera, sino de aquel que la interpreta y reacciona, aquel que la evoca y perpetúa.

Una persona puede sentir que lo que sabe o siente es directamente relacionado con la forma en la que ha aprendido, sin embargo, para el terapeuta racional emotivo el motivo de los sentimientos están relacionados a una decisión que el paciente toma, más que a un descontrol externo. Si la persona no busca salir adelante bajo sus propios medios no va a salir, si ella quiere lo va a lograr, es una cuestión de decisión. La dependencia al terapeuta en la TREC no tiene cabida pues es un orientador de la técnica más no poseedor de la verdad del sujeto. El sujeto es el que al final decide si quiere seguir teniendo la razón y comportarse como es o cambiar la forma en la que ve las cosas. El sujeto tiene que desmentir lo que sabe de sí mismo para poder enfrentar lo que le hace daño, y lo que le hace daño es la forma en la que ha pensado a lo largo de su vida. Dentro de ese enfrentamiento está el paciente contra su pasado, contra un sí mismo heredado y aprendido que va a tener que enfrentar para que pueda ser lo que él decida.

La TREC se fundamenta en el debate de las ideas irracionales, y es más que lógico decir que la forma en la que has pensado te ha llevado a tener los problemas que has tenido, por ende, es necesario cambiar esa forma de pensar, es necesario embarrarse de lodo al salir y cerrar muy bien la boca para que las ideas que le hacen daño no entren y lo ahoguen de nuevo. Los pacientes muchas veces se resisten a otra gran verdad que no sea la suya, buscan lidiar la vida con sus ideas a pesar de que no les han servido para aliviarse, ¿que gran razón puede tener alguien que se defiende y dentro de su defensa defiende la enfermedad que lo llevó a terapia? Y espero no se mal entienda, no digo que no puedan tener razón, digo que si la forma en la que se defienden y lo que creen que es su verdad es legítima tendrían que asumirla con responsabilidad y asumir la consecuencia de esa verdad que los lleva a la enfermedad o al dolor.

Hay dos caminos
Y tu, ¿cuál es tu camino?

Hay dos caminos a los que lleva un debate, el primero, es a la aceptación, una persona que sufre y determina que quiere ser como es, está destinada a aceptar las consecuencias de esa decisión. Por el contrario, una persona que sufre y ha decidido cambiar va a tener que enfrentar la caída de sus pensamientos y una reestructuración de su cognición, así como de su personalidad. El cambio puede ser lento pero seguro si se atreve a hacerlo, lo más importante es que se arriesgue a padecer los estragos de un dolor grande pero profundo o de un dolor leve pero perpetuo.

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